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martes, 30 de agosto de 2011

"My love is like a sea, baby"


Las palabras justas, las que te bastaría oírlas para quedarte a mi lado, un rato... pero un rato largo.
Las palabras precisas para que no tengas miedo y dejarnos ir... vamos?
¿qué quiero si te quiero?

lunes, 25 de abril de 2011

Mi abuela Dedé




Este es mi segundo homenaje a mi abuela Dedé. Ella también es la señora de mi foto de perfil. Esa foto se la saqué cuando yo tenía 12 años, en la playa y con mucho frío.
Mi abuela se llamaba María Haydeé Barraza, pero siempre le dijimos Dedé (supongo que era un diminutivo de Haydeé). Hace dieciseis años que la extraño. Esta acuarela está inspirada en una de sus últimas fotos, mientras tejía un chaleco de lana para mi -en ese momento pequeña- hermanita.

jueves, 21 de abril de 2011

-el dolor es la emoción más fuerte, más que la ternura la caridad la piedad o la ilusión- (Cristina Peri Rossi)


El final es una especie de morcilla sanguinolenta dentro de una bolsa ziploc. Me la muestran apenas despierto de la anestesia y una doctora imperturbable me dice “esto te sacamos y te salvamos el 90% de un ovario, el otro está perfecto”. Luego frío –frío que ya conozco desde mi primera anestesia–, un frío visceral, me tapan, me ponen dos sueros tibios a modo de bolsas de agua caliente sobre el pecho y me llevan al cuarto, yo sin ropa. Después la rutina hospitalaria “apellido, D.N.I, edad” y adivinar qué me hicieron por la herida que presento. “Ah, tuviste una cesárea” No. “Ah, tuviste un (?)” ¿Qué es eso? Pregunté. “Un embarazo fuera de lugar” No. Cada turno de enfermeras, de residentes, las mismas preguntas y las adivinanzas. Le quieren poner onda pero antes de entrar al quirófano una chica vistiéndose para usar el bisturí comenta como si yo fuera sorda “Hace tres días que no duermo” ¡Guau! Yo para tocar el cello no me animo a tanto, dicen que es para que se les anestesie el corazón y se olviden de que tienen un ser humano en frente y que no les tiemble el pulso. Mientras sigue escribiendo pregunta a sus colegas “¿Torcido va con C o con S?” Yo le contesto que va con C y me mira como diciendo “Uia, la paciente habla”.
Una pequeña morcilla es una trompa de falopio que inexplicablemente –al menos para mí– se torció sobre sí misma o sobre un quiste de 8 cm y empezó a coagular.

-el dolor es la emoción más fuerte, más que la ternura la caridad la piedad o la ilusión-
(Cristina Peri Rossi)
Aquí –esto lo escribí en el hospital– se lo vive en la carne, no importa nada, solo que desaparezca ese dolor, no me importó revolcarme en un piso mugriento solo quería que no me duela más. El tiempo pasaba lento. El tiempo de dolor punzante no se mide en horas de reloj. Después las pastillas como caramelos y una estricta jefa de enfermeras que cae en su propia red. ¿Cuál es el límite entre la ley y la humanidad? Me acordé de mi papá porque su flexibilidad ante la ley lindaba con lo absurdo o lo esquizofrénico.
¿Vale la ley para no volverme loca o para que él aprenda?

miércoles, 2 de marzo de 2011

Secret Wish... (deseo secreto)


"(...)The turtle wished that it could fly
Really high into the sky,
Over rooftops and then dive
Deep into the sea.

And in the sea there is a fish,
A fish that has a secret wish,
A wish to be a big cactus
With a pink flower on it. (...)"

Kimya Dawson Antsy Pants

viernes, 25 de febrero de 2011

La felicidad en forma de tapa de disco...


Esta es la primera vez que usan mi obra para la tapa de un disco, lo cual me llena de felicidad.
Además es una joven orquesta de tango la que se animó a tal cosa. Una orquesta de tango que me gusta mucho. Me queda decirles gracias por la confianza y el atrevimiento.
Comparto la foto del cd y atras la foto de mi cuadro.

Las fotografías del disco son obra de una grandísima fotógrafa, los invito a deleitarse con sus fotos en su página:http://www.josefinamuzio.com.ar/

jueves, 10 de febrero de 2011

Elegía a Buenos Aires o a cualquier ciudad que de a ratos es monstruosa...


Adoro esta ciudad pero me enferma.
Es como una madre desamorada y llena de hijos que suplican atención a sus indiferentes calles.
Me enferma con su encierro inevitable, con su negación al día y a la noche. Irrespetuosa, se yergue poderosa porque millones de personas la eligen, la necesitan más que a los verdes prados, que a la montaña, que a la selva, que a la naturaleza toda que grita (más allá de los límites de autopistas) su universo de pájaros...
Pero me quedo. Vos sabes que me enferma, me mete en las venas la dulce adrenalina y euforia y luces y diversión sólo con la condición de extirparme el alma y estrujarme el corazón con sus depresivas soledades y la ausencia de voz, de vos.

domingo, 2 de enero de 2011